Caeleb Dressel y su retirada en el Mundial: otra estrella del deporte que no puede superar sus problemas psicológicos

Caeleb Dressel ha dicho adiós a los Mundiales de natación. El estadounidense no continuará compitiendo por «razones médicas». O eso es lo que señalaba el comunicado de la Federación Estadounidense, dejando huérfano a la competición de una de las grandes estrellas.
Una salida por la puerta de atrás de la máxima estrella, que aún así se marcha con dos oros (50 metros mariposa y en el 4 x 100 libre), está motivada por sus problemas psicológicos. Esos que le llevan azotando a lo larga de su brillante trayectoria en las piscinas.
Y no es el único que ha sufrido en sus carnes todas esas incertidumbres dentro de su cabeza. Grandes estrellas a nivel mundial también se han abierto, dejando entrever todo aquello que han sufrido al más alto nivel.
Michael Phelps
El ‘Tiburón de Baltimore’ fue uno de los primeros nadadores que hicieron público sus problemas de salud mental. El estadounidense, que tiene el récord de oros olímpicos en una sola cita con 8 preseas, también confesó los duros momentos vividos.
La gran y agotadora carga mental de cada uno de los Juegos Olímpicos que disputó, que fueron cinco en total, le pasaron factura. Él mismo reconoció que tras cada una de esas citas olímpicas cayó en la depresión.
«Comparto mi historia intentando salvar vidas. En 2014 había momentos en los que no quería vivir», llegó a señalar el ganador de 23 oro olímpicos, que pese a su gran trayectoria en las piscinas no supo lidiar fuera de ellas con su salud mental durante mucho tiempo.
Simon Biles
La mejor gimnasta del momento también ha sufrido estos episodios a lo largo de su corta pero exitosa carrera. La nacida en Estados Unidos reconoció ante todo el mundo que estaba en tratamiento tras la cita de Tokio 2020. Es más, al mismo estilo que Dressel, se retiro durante el transcurso de estos.
«Debería haber renunciado antes de los Juegos Olímpicos de Tokio», confesó tras lo vivido. «En los Juegos Olímpicos estaba fuera de lugar y no podría sincronizar mi mente y mi cuerpo», reconoció sobre la presión sufrida para participar.
Naomi Osaka
La cuádruple ganadora de Grand Slam abandonó Roland Garros en su edición de 2021. La japonesa no pudo lidiar con los abucheos del público francés y optó por la decisión más radical, la de no salir a la pista.
«Siempre trato de empujarme a mí misma para hablar de lo que creo que es correcto, pero eso a menudo tiene como costo una gran ansiedad», apuntó tras su adiós a Roland Garros.
La propia Osaka reconoció que los episodios de depresión le aparecieron tras ganar su primer Grand Slam en 2018. «Espero que la gente se sienta identificada y entienda que está bien no estar bien, y que está bien hablar de ello», aclaró con sus palabras. Una motivación que le llevo a dejar temporalmente la raqueta y encontrar una ayuda fuera de las pistas.
Casey Stoner
El australiano colgó el mono en 2012 con sólo 26 años, sintiéndose «un monstruo» y luchando contra los ataques de ansiedad que padecía en plenos Grandes Premios. La llegada de Marc Márquez también fue un factor determinante, ya que fue un gran rival en los circuitos provocándole un excesivo desgaste.
Una retirada prematura que dejó huérfano al motociclismo de uno de los grandes pilotos que luchó cara a cara con dos titanes como el propio Márquez y Valentino Rossi.
Nico Rosberg
Ganar el título de 2016 en la F1 supuso vaciarse mentalmente al alemán. Las luchas psicológicas con su otrora gran amigo Hamilton le metieron en una crisis personal que hizo que apenas cinco días después de alcanzar la cima de su deporte, anunciase su marcha. El golpe para la competición fue brutal y el propio Hamilton cambió su manera de tratar a sus compañeros desde entonces.
Tom Dumoulin
El ciclista neerlandés se encontraba en la cumbre de su carrera cuando los vértigos le llegaron. Era prácticamente favorito en cada prueba en la que se presentaba y ahí le llegaron los problemas. Y por ese mismo motivo, tuvo que dejar a un lado la carretera para así encontrarse así si mismo.
Tras su regreso con el Jumbo Visma, no llegó a ser el mismo y no encontró el golpe de pedal, pese a su plata en Tokio 2020 donde parecía vencer a sus ‘demonios internos’, volvió a anunciar su adiós definitivo al ciclismo al termino de esta temporada.
Alex Abrines
En España tampoco escapamos a los males producidos por la salud mental. Alex Abrines ha sido uno de los que lo han vivido en primera persona. Una situación que le llevó a abandonar la NBA, cuando militaba en los Thunder.
Su «pesadilla», como él mismo la califica, le acompañó durante muchos años, torturándole mientras se decía a sí mismo que no podía ir con él ese problema. «A la más mínima oportunidad te esquivaba. Solo quería huir de ti y de todo lo que te rodea», explicó tras su vuelta al Barça, donde «ha recuperado la sonrisa».
Un relato que ha perseguido a grandes deportistas a lo largo de la historia y que, por supuesto, sigue afectándoles. Gracias a su normalización, ellos pueden vivirlo de una manera mucho más personal sin que nadie les juzgue por ello.

Caeleb Dressel y su retirada en el Mundial: otra estrella del deporte que no puede superar sus problemas psicológicos

Caeleb Dressel ha dicho adiós a los Mundiales de natación. El estadounidense no continuará compitiendo por "razones médicas". O eso es lo que señalaba el comunicado de la Federación Estadounidense, dejando huérfano a la competición de una de las grandes estrellas. Una salida por la puerta de atrás de la máxima estrella, que aún así se marcha con dos oros (50 metros mariposa y en el 4 x 100 libre), está motivada por sus problemas psicológicos. Esos que le llevan azotando a lo larga de su brillante trayectoria en las piscinas. Y no es el único que ha sufrido en sus carnes todas esas incertidumbres dentro de su cabeza. Grandes estrellas a nivel mundial también se han abierto, dejando entrever todo aquello que han sufrido al más alto nivel. Michael Phelps El 'Tiburón de Baltimore' fue uno de los primeros nadadores que hicieron público sus problemas de salud mental. El estadounidense, que tiene el récord de oros olímpicos en una sola cita con 8 preseas, también confesó los duros momentos vividos. La gran y agotadora carga mental de cada uno de los Juegos Olímpicos que disputó, que fueron cinco en total, le pasaron factura. Él mismo reconoció que tras cada una de esas citas olímpicas cayó en la depresión. "Comparto mi historia intentando salvar vidas. En 2014 había momentos en los que no quería vivir", llegó a señalar el ganador de 23 oro olímpicos, que pese a su gran trayectoria en las piscinas no supo lidiar fuera de ellas con su salud mental durante mucho tiempo. Simon Biles La mejor gimnasta del momento también ha sufrido estos episodios a lo largo de su corta pero exitosa carrera. La nacida en Estados Unidos reconoció ante todo el mundo que estaba en tratamiento tras la cita de Tokio 2020. Es más, al mismo estilo que Dressel, se retiro durante el transcurso de estos. "Debería haber renunciado antes de los Juegos Olímpicos de Tokio", confesó tras lo vivido. "En los Juegos Olímpicos estaba fuera de lugar y no podría sincronizar mi mente y mi cuerpo", reconoció sobre la presión sufrida para participar. Naomi Osaka La cuádruple ganadora de Grand Slam abandonó Roland Garros en su edición de 2021. La japonesa no pudo lidiar con los abucheos del público francés y optó por la decisión más radical, la de no salir a la pista. "Siempre trato de empujarme a mí misma para hablar de lo que creo que es correcto, pero eso a menudo tiene como costo una gran ansiedad", apuntó tras su adiós a Roland Garros. La propia Osaka reconoció que los episodios de depresión le aparecieron tras ganar su primer Grand Slam en 2018. "Espero que la gente se sienta identificada y entienda que está bien no estar bien, y que está bien hablar de ello", aclaró con sus palabras. Una motivación que le llevo a dejar temporalmente la raqueta y encontrar una ayuda fuera de las pistas. Casey Stoner El australiano colgó el mono en 2012 con sólo 26 años, sintiéndose "un monstruo" y luchando contra los ataques de ansiedad que padecía en plenos Grandes Premios. La llegada de Marc Márquez también fue un factor determinante, ya que fue un gran rival en los circuitos provocándole un excesivo desgaste. Una retirada prematura que dejó huérfano al motociclismo de uno de los grandes pilotos que luchó cara a cara con dos titanes como el propio Márquez y Valentino Rossi. Nico Rosberg Ganar el título de 2016 en la F1 supuso vaciarse mentalmente al alemán. Las luchas psicológicas con su otrora gran amigo Hamilton le metieron en una crisis personal que hizo que apenas cinco días después de alcanzar la cima de su deporte, anunciase su marcha. El golpe para la competición fue brutal y el propio Hamilton cambió su manera de tratar a sus compañeros desde entonces. Tom Dumoulin El ciclista neerlandés se encontraba en la cumbre de su carrera cuando los vértigos le llegaron. Era prácticamente favorito en cada prueba en la que se presentaba y ahí le llegaron los problemas. Y por ese mismo motivo, tuvo que dejar a un lado la carretera para así encontrarse así si mismo. Tras su regreso con el Jumbo Visma, no llegó a ser el mismo y no encontró el golpe de pedal, pese a su plata en Tokio 2020 donde parecía vencer a sus 'demonios internos', volvió a anunciar su adiós definitivo al ciclismo al termino de esta temporada. Alex Abrines En España tampoco escapamos a los males producidos por la salud mental. Alex Abrines ha sido uno de los que lo han vivido en primera persona. Una situación que le llevó a abandonar la NBA, cuando militaba en los Thunder. Su "pesadilla", como él mismo la califica, le acompañó durante muchos años, torturándole mientras se decía a sí mismo que no podía ir con él ese problema. "A la más mínima oportunidad te esquivaba. Solo quería huir de ti y de todo lo que te rodea", explicó tras su vuelta al Barça, donde "ha recuperado la sonrisa". Un relato que ha perseguido a grandes deportistas a lo largo de la historia y que, por supuesto, sigue afectándoles. Gracias a su normalización, ellos pueden vivirlo de una manera mucho más personal sin que nadie les juzgue por ello.

Caeleb Dressel ha dicho adiós a los Mundiales de natación. El estadounidense no continuará compitiendo por «razones médicas». O eso es lo que señalaba el comunicado de la Federación Estadounidense, dejando huérfano a la competición de una de las grandes estrellas. 

Una salida por la puerta de atrás de la máxima estrella, que aún así se marcha con dos oros  (50 metros mariposa y en el 4 x 100 libre), está motivada por sus problemas psicológicos. Esos que le llevan azotando a lo larga de su brillante trayectoria en las piscinas. 

Y no es el único que ha sufrido en sus carnes todas esas incertidumbres dentro de su cabeza. Grandes estrellas a nivel mundial también se han abierto, dejando entrever todo aquello que han sufrido al más alto nivel. 

Michael Phelps

El ‘Tiburón de Baltimore’ fue uno de los primeros nadadores que hicieron público sus problemas de salud mental. El estadounidense, que tiene el récord de oros olímpicos en una sola cita con 8 preseas, también confesó los duros momentos vividos. 

La gran y agotadora carga mental de cada uno de los Juegos Olímpicos que disputó, que fueron cinco en total, le pasaron factura. Él mismo reconoció que tras cada una de esas citas olímpicas cayó en la depresión. 

«Comparto mi historia intentando salvar vidas. En 2014 había momentos en los que no quería vivir«, llegó a señalar el ganador de 23 oro olímpicos, que pese a su gran trayectoria en las piscinas no supo lidiar fuera de ellas con su salud mental durante mucho tiempo. 

Simon Biles

La mejor gimnasta del momento también ha sufrido estos episodios a lo largo de su corta pero exitosa carrera. La nacida en Estados Unidos reconoció ante todo el mundo que estaba en tratamiento tras la cita de Tokio 2020. Es más, al mismo estilo que Dressel, se retiro durante el transcurso de estos. 

«Debería haber renunciado antes de los Juegos Olímpicos de Tokio», confesó tras lo vivido. «En los Juegos Olímpicos estaba fuera de lugar y no podría sincronizar mi mente y mi cuerpo», reconoció sobre la presión sufrida para participar. 

Naomi Osaka

La cuádruple ganadora de Grand Slam abandonó Roland Garros en su edición de 2021. La japonesa no pudo lidiar con los abucheos del público francés y optó por la decisión más radical, la de no salir a la pista. 

«Siempre trato de empujarme a mí misma para hablar de lo que creo que es correcto, pero eso a menudo tiene como costo una gran ansiedad«, apuntó tras su adiós a Roland Garros.

La propia Osaka reconoció que los episodios de depresión le aparecieron tras ganar su primer Grand Slam en 2018. «Espero que la gente se sienta identificada y entienda que está bien no estar bien, y que está bien hablar de ello», aclaró con sus palabras. Una motivación que le llevo a dejar temporalmente la raqueta y encontrar una ayuda fuera de las pistas. 

Casey Stoner

El australiano colgó el mono en 2012 con sólo 26 años, sintiéndose «un monstruo» y luchando contra los ataques de ansiedad que padecía en plenos Grandes Premios. La llegada de Marc Márquez también fue un factor determinante, ya que fue un gran rival en los circuitos provocándole un excesivo desgaste. 

Una retirada prematura que dejó huérfano al motociclismo de uno de los grandes pilotos que luchó cara a cara con dos titanes como el propio Márquez y Valentino Rossi

Nico Rosberg

Ganar el título de 2016 en la F1 supuso vaciarse mentalmente al alemán. Las luchas psicológicas con su otrora gran amigo Hamilton le metieron en una crisis personal que hizo que apenas cinco días después de alcanzar la cima de su deporte, anunciase su marcha. El golpe para la competición fue brutal y el propio Hamilton cambió su manera de tratar a sus compañeros desde entonces.

Tom Dumoulin

El ciclista neerlandés se encontraba en la cumbre de su carrera cuando los vértigos le llegaron. Era prácticamente favorito en cada prueba en la que se presentaba y ahí le llegaron los problemas. Y por ese mismo motivo, tuvo que dejar a un lado la carretera para así encontrarse así si mismo. 

Tras su regreso con el Jumbo Visma, no llegó a ser el mismo y no encontró el golpe de pedal, pese a su plata en Tokio 2020 donde parecía vencer a sus ‘demonios internos’, volvió a anunciar su adiós definitivo al ciclismo al termino de esta temporada. 

Alex Abrines

En España tampoco escapamos a los males producidos por la salud mental. Alex Abrines ha sido uno de los que lo han vivido en primera persona. Una situación que le llevó a abandonar la NBA, cuando militaba en los Thunder. 

Su «pesadilla», como él mismo la califica, le acompañó durante muchos años, torturándole mientras se decía a sí mismo que no podía ir con él ese problema. «A la más mínima oportunidad te esquivaba. Solo quería huir de ti y de todo lo que te rodea», explicó tras su vuelta al Barça, donde «ha recuperado la sonrisa»

Un relato que ha perseguido a grandes deportistas a lo largo de la historia y que, por supuesto, sigue afectándoles. Gracias a su normalización, ellos pueden vivirlo de una manera mucho más personal sin que nadie les juzgue por ello. 

Deja una respuesta