Irán restringe internet para intentar frenar las protestas del velo

Los usuarios de Whatsapp e Instagram alertan de fallos en su funcionamiento mientras la policía ha comenzado a emplear munición real para dispersar a los manifestantes Leer

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Asia El desafío de quitarse el velo en Irán Oriente Próximo Los iraníes protestan por la muerte de Mahsa Amini, la joven detenida por llevar mal el velo

Por quinta jornada consecutiva las manifestaciones matutinas en las principales universidades dieron paso a disturbios callejeros nocturnos en el centro de al menos 30 localidades. El eslogan «mujer, vida, libertad» ha vuelto a resonar en las concentraciones de cientos de iraníes de diversa condición y clase social, que comparten la indignación por la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial. El Gobierno ha comenzado a culpar a fuerzas extranjeras y opositoras de las protestas, que ya han dejado, al menos, siete muertos.

Un grupo notable de estudiantes de la Universidad Islámica de Azad, muchas veladas con el tradicional chador, se han unido este miércoles a las concentraciones de repulsa por la muerte de Amini. La joven de 22 años, y que justo este miércoles tendría que haber cumplido 23, murió por causas todavía no aclaradas tras ser arrestada por no ir cubierta según el cánon islámico el martes de la semana pasada. Por la tarde se han registrado marchas callejeras. Aunque, en muchos casos, han sido pacíficas, con chicas quemando sus velos como protesta, también ha habido enfrentamientos a pedradas con la Policía, que ha empleado porras, gas lacrimógeno y armas de electrochoque. También se han producido asaltos a sedes oficiales.

Los choques están siendo duros, en especial en la provincia de Kurdistán, de donde era oriunda Amini. Testimonios no confirmados de forma independiente aseguran que las fuerzas de seguridad han comenzado a recurrir a munición real para dispersar a los manifestantes. El jefe de la Policía regional, el general de brigada Ali Azadi, ha confirmado la muerte de cuatro personas. «Grupos hostiles han cometido estos crímenes», ha asegurado Azadi, en palabras citadas por la agencia local ‘Tasnim’.

Pacto nuclear con Irán

El fiscal de la provincia de Kermanshah también ha culpado a «fuerzas anti régimen» de haber usado balas no reglamentarias que, según él, acabaron con dos manifestantes. «Instamos a las familias de Kermanshah que eviten que sus jóvenes participen en estas concentraciones», ha dicho, de acuerdo con la agencia ‘Mehr’. «Emocionalmente se implican en estas concentraciones, pero las fuerzas anti revolucionarias tratan de conseguir muertos [para exacerbar la crisis]». Uno de los muertos, en Shiraz, era agente de seguridad.

Con declaraciones así, la República Islámica trata de separar el debate público sobre los métodos coercitivos contra quienes no vistan según la norma, e, incluso, en torno al mismo velo, y el fenómeno de las protestas, que achaca casi exclusivamente a «enemigos» externos. La mayoría de observadores creen que, permitiendo dichos debates en medios como la televisión estatal, algo raro hasta la fecha, el sistema trata de mitigar las protestas. La otra forma de lograrlo es restringir el acceso a internet.

Whatsapp e Instagram, los servicios más populares por su uso como plataforma para pequeños negocios y por ser de las pocas redes sociales accesibles, han sido censuradas en internet iraní. A media tarde, los usuarios iraníes han comenzado a alertar de problemas con las aplicaciones, mientras que, en Kurdistán, se ha informado de cortes completos de internet. Una encuesta de ISPA de 2021 señala que un 73,6% de iraníes mayores de 18 años tiene cuenta en las redes sociales. De estos, un 45,3% recurre a Instagram.

Facebook o Twitter son inaccesibles, aunque numerosos usuarios, incluidos funcionarios, logran acceder a ella mediante herramientas especiales. Las redes sociales son estos días un hervidero. Una de las muestras de indignación más simbólicas la están llevando a cabo mujeres de dentro y fuera de Irán que, tijeras en mano, se cortan el pelo. Sus impulsoras son una generación joven, que ha pasado por un largo período de precariedad económica y que comparte la desesperanza ante la falta de reformas políticas.

Frente a ellas, el Gobierno trata de mostrar solidez dentro y fuera del país. Este miércoles, el Líder Supremo ha comparecido durante casi una hora ante sus seguidores sin hacer ni una sola referencia a las protestas. «El país, afortunadamente, ha alcanzado la fase de disuasión, lo cual significa que su estatus militar ha alcanzado un punto en que el país no debe preocuparse por las amenazas externas», ha declarado, en un acto que también ha servido para aplacar los recientes rumores sobre su estado de salud.

En Nueva York ha hablado el presidente Ebrahim Raisi. El clérigo de línea dura sí ha hecho una referencia tangencial a lo sucedido en su país, aunque fue para señalar con el dedo a otros. «Si un país reclama justicia en su interior, pero en el exterior entrena a todo tipo de terroristas y mata a las naciones, o las obliga a rendirse imponiendo diversas presiones, debería ser una vergüenza para la humanidad, la libertad y la justicia», ha reclamado, en una alusión indirecta a EEUU, acusándola de impulsar el Estado Islámico.

En los prolegómenos de su discurso en la ONU, el dirigente iraní habló con su homólogo francés, Emmanuel Macron, y con otros funcionarios europeos, sobre la resurrección del pacto atómico. Las esperanzas de la diplomacia son cada día menores. Según la web presidencial iraní, Teherán reclama que la Agencia Internacional de la Energía Atómica cierre una investigación sobre unos sitios nucleares no declarados antaño como condición para regresar al acuerdo, del que se retiró EEUU en 2018.

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